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Hoy escribiré sobre la oración, no desde la perspectiva del dogma o doctrina, sino desde su naturaleza.
Empezaré diciendo que la oración y la meditación debería ser parte fundamental en la vida de todo ser humano.
Mediante la oración y la meditación provocamos pensamientos positivos, evitando la negatividad que nos inunda a través de los medios de comunicación o las personas negativas de nuestro entorno, por ejemplo.
Para orar no necesitas usar oraciones estereotipadas ni llenarte se palabras vacías, mejor usa frases sencillas y sé auténtico.
Que tu oración no sea exponer tus carencias existenciales en la espera de que cambien la realidad, eso no ocurrirá, pues la realidad es, que lo que si va a cambiar la oración y la meditación, es a ti, que es lo verdaderamente importante, porque así podrás enfrentar de mejor manera las realidades de tu vida.
Empezaré diciendo que la oración y la meditación debería ser parte fundamental en la vida de todo ser humano.
No se puede concebir a un cristiano sin la oración, no podemos percibir a JESUS desligado de la oración. Funciona de igual forma en todas las religiones.
En estos momentos de crisis es indispensable la oración y la meditación; ello se nos debe convertir en un hábito. Estamos en una época en la que abunda la ira, el rencor, la indiferencia, el egoísmo, la ansiedad, etc... que son emociones toxicas y que en nuestro organismo hacen que las glándulas suprarrenales segreguen grandes cantidades de cortisol o también llamado hormona del estres. Esta sustancia causa alteraciones en el sistema nervioso central, así como también en el sistema inmunológico.
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| Orando a Dios |
Estas emociones intoxican nuestra vida y nuestro entorno, añadiendo dolor, tristeza, desesperanza, no sólo a nuestras vidas, sino a la vida de nuestro núcleo familiar.
De ahí radica la importancia de orar y meditar, pues ellas se convertirán en una herramienta efectiva que nos ayudará a disminuir o erradicar de la mente aquellas emociones negativas que tanto daño nos hacen.
Mediante la oración y la meditación provocamos pensamientos positivos, evitando la negatividad que nos inunda a través de los medios de comunicación o las personas negativas de nuestro entorno, por ejemplo.
La oración y la meditación nos ayudan a contrarrestar incluso enfermedades físicas, pues lo que se logra a través de ello, es que el organismo segregue hormonas como las endorfinas, oxitocina, serotonina, llamadas hormonas de la felicidad. Estas nacen del amor, la gratitud, el perdón, etc.
Para orar no necesitas usar oraciones estereotipadas ni llenarte se palabras vacías, mejor usa frases sencillas y sé auténtico.
Que tu oración no sea exponer tus carencias existenciales en la espera de que cambien la realidad, eso no ocurrirá, pues la realidad es, que lo que si va a cambiar la oración y la meditación, es a ti, que es lo verdaderamente importante, porque así podrás enfrentar de mejor manera las realidades de tu vida.
Autor: Dr. Fernando Buñay
Cuenca, Ecuador.


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